sábado, 6 de septiembre de 2008

Como diría Sherlock Holmes...



Hace unos días en clase estuvimos hablando del conocimiento y del no conocimiento, y resulta que poco después, encontré algo relacionado a esto en un libro de Sherlock Holmes (Estudio en Escarlata, para ser más específica). Como ya llegamos a acordar, no se puede ser un líder de todo tipo, no se pueden abarcar todas las disciplinas, idea que Sherlock Holmes ( o al menos su escritor) tenía muy clara en mente.


Yo creo que, originariamente, el cerebro de una persona es como un pequeño ático vacío en el que hay que meter el mobiliario que uno prefiera. Las gentes necias amontonan en ese mobiliario toda la madera que encuentran a mano, y así resulta que no queda espacio en él para los conocimientos que podrían serles útiles o, en el mejor de los casos, esos conocimientos se encuentran tan revueltos con otra montonera de cosas, que les resulta difícil dar con ellos. Pues bien: el artesano hábil tiene muchísimo cuidado con lo que mete en el ático del cerebro. Sólo admite en el mismo las herramientas que pueden ayudarlo a realizar su labor; pero de estas sí que tiene un gran surtido y lo guarda en el orden más perfecto. Es un error creer que la pequeña habitación tiene paredes elásticas y que puede ensancharse indefinidamente. Créame: llega un momento en que cada conocimiento nuevo que se agrega supone el olvido de algo que ya se conocía. Por consiguiente, es de la mayor importancia no dejar que los datos inútiles desplacen los útiles.
Estudio en escarlata
Sir Arthur Conan Doyle
1887