lunes, 17 de noviembre de 2008

La décima musa


Sor Juana Inés de la Cruz es un símbolo legendario para toda mujer. Ella fue una monja y autodidacta poeta y escritora en el Siglo XVII. Fue una niña prodigio y defensora de los derechos de la mujer. Vivió en una época en que la mujer sólo tenía dos papeles en la sociedad – ama de casa o monja.

Sor Juana escogió ser monja ya que le dio oportunidad de aprender. Su pasión era leer. En una era en que la Iglesia Católica regía con mano dura, era considerada traición incluso cuestionar la fe. Sor Juana fue capaz de agradar a la iglesia con su poesía. No fue hasta que el Arzobispo de México la traicionó y condenó cuando el escribió y publicó una carta, bajo el nombre de Sor Filotea, que cuestionaba la fe de Sor Juana. Sor Juana escribió “Respuesta a Sor Filotea”, en la que defendía los derechos de la mujer.

Sor Juana es un modelo a seguir por todos. Ella quería igualdad y cuestionó los dobles estándares que existían. La iglesia la clasificó como rebelde a causa de que hablaba y la ponía como ejemplo tal que otras mujeres cuestionaran la autoridad. Quería tener las mismas oportunidades del hombre. Fue capaz de lograr mucho con oportunidades limitadas.