miércoles, 19 de noviembre de 2008

La última cena de Jesús con sus discípulos


" -¿Saben que es eso?-dijo-Una de las pinturas mas famosas del mundo: La última cena de Jesús con sus discípulos de Leonardo da Vinci.
-No puede ser tan famosa- dijo la dueña del hotel-era muy barata.
-Porque se trata de una reproducción; la auténtica está en una iglesia, muy lejos de aquí. Existe una leyenda en torno a este cuadro, pero no sé si les interesaría conocerla.
Todos asintieron y, de nuevo, Chantal, sintió verguenza por estar allí, escuchando a un hombre que hacia ostentación de unos conocimientos inútiles, para demostrar que sabía más que los otros.
-Al concebir este cuadro, Leonardo da Vinci tropezó con una gran dificultad, tenía que pintar el BIEN, el retrato de Jesucristo y el MAL, en la figura de Judas, el amigo que lo traicionó durante la cena. Tuvo que dejar el trabajo a medias porque no encontraba los modelos ideales.
>>Una día, mientras escuchaba un coro, vio que uno de los chicos era la imagen perfecta de Jesucristo. Lo invitó a su taller y reprodujo sus facciones en estudios y esbozos.
>>Pasaron tres años. "La Última Cena" estaba casi terminada, pero Da Vinci aún no había encontrado el modelo ideal para Judas. El cardenal responsable de la Iglesia lo presionaba para que terminase el mural de una vez por todas.
>>Después de muchos días de búsqueda, el pintor se encontró con un joven prematuramente envejecido, desharrapado, borracho, tumbado junto a una cloaca. Pidió a la gente que había a su alrededor que lo ayudara, y con muchas dificultades, lo llevaran directamente a la iglesia, porque ya no tenía tiempo para hacer esbozos.
>>El mendigo no entendía lo que estaba sucediendo; las personas que lo habían arrastrado hasta ahí lo mantenían en pie, muentras Da Vinci copiaba las líneas de impiedad, de pecado, de egoísmo tan bien marcadas en aquel rostro.
>>Cuando terminó, el mendigo, algo rehecho de la resaca, abrió los ojos y vió la pintura que tenía delante. Y dijo, con una mezvla de espanto y tristeza:
-Yo ya había visto este cuadro antes.
-¿Cuándo?-preguntó Da Vinci sorprendido.
-Hace tres años, antes de perderlo todo. En una época en que yo cantaba en un coro y tenía una vida llena de sueños, fue entonces cuando un pintor me invitó a posar como modelos para el rostro de Jesucristo.
-O sea que el BIEN y el MAL tienen el mismo rostro; todo depende de la época en que se cruzan en el camino de cada humano-concluyó."

--Fragmento del libro "El Demonio y la señorita Prym" de Paulo Coehlo.--

Vimos en clase el tema del BIEN y el MAL y dijimos que el MAL es la ausencia del BIEN. Al leer el libro y encontrar esta historia, me quede pensando que es una excelente ilustración, el que sea excelente no quiere decir que sea cierta, y el que sea cierto no quiere decir que es correcto. Ustedes ¿que piensan? ¿estan de acuerdo con la conclusión que se dió en la ilustración?